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Mis películas y la música

Actualizado: 10 sept 2021

Cuando era niño quería ser futbolista y algún día contaré la historia de ello, por el momento, basta con decir que eventualmente abandoné ese sueño y adopté uno nuevo: ser músico, particularmente, un rockstar. Bueno ese sueño también fracasó aunque me dio muchas herramientas que hoy, como cineasta, sigo utilizando. Incluso he hecho algunas pistas para mis películas.


En fin, algo que muchos no saben (y al leer esto se sorprenderán pues hay gente que cree que algunos títulos de mis películas son muy buenos) es que en realidad soy pésimo para poner títulos, por ello recurro a robar títulos de canciones que me gustan. Dichas canciones no influyen directamente en la trama de las películas, sólo son títulos que me gustan y que creo que pueden funcionar con la narrativa de cada historia que cuento.


Así que aquí van las canciones que inspiraron los títulos de mis películas


Estoy cansado de despertarme contigo (2021)

















Mi ópera prima, la película que escribí tras una ruptura muy dolorosa, necesitaba un título igual de doloroso que lo que estaba sintiendo en aquel momento. ¿La mejor opción? Una canción que habla de corazones rotos y samurais... Así fue que me decidí por esta canción de Niña, una banda de culto de Monterrey de la cual era fan desde la prepa, y que por alguna extraña razón nunca despegó a lo más alto del rock a pesar de tener una trayectoria de más de 20 años y de contar con grandiosos discos. La canción en cuestión es Banzai, de su álbum del 2012 ¿Cool como fresco o como yo?




Romance es sólo una palabra que decimos (2020)















En la universidad descubrí a una banda, también de Monterrey, que me voló la cabeza porque suenan como Jumbo, una banda que también me gusta mucho, pero más cool. La canción que elegí fue Streets of Paris de Buffalo Blanco, de su álbum Indigo Love de 2012. Cuando escribí este corto que cuenta la historia de una chica enamorada de su maestra, necesitaba que el espectador sintiera el corazón roto desde los créditos.




Ojos ajenos (2020)


En la universidad me obsesioné con una banda de Guadalajara que llevaba relativamente poco en la escena, aunque yo los conocí hasta su tercer disco, Technicolor Fabrics. La canción es Ojos ajenos del álbum Ideas de 2011. Al inscribir el corto en festivales, donde te piden el título en inglés descubrí que una traducción para Ojos ajenos es Alien eyes ¡Serendipia!



Línea de fin (2020)


Ojos ajenos ganó el premio Haz más cine 2020 y por ello obtuve presupuesto para filmar 6 días. Terminamos en 5, por lo que teníamos un día extra de una cámara grandiosa y muchas ganas de seguir filmando, así que nos inventamos un guión en unas horas y filmamos en mi departamento, cuando aún tenía muy pocos muebles. La canción que elegí fue Línea de fin de San Pascualito Rey de su álbum Valiente del 2011, tal vez la mejor banda que he visto en vivo.




El ídolo (2018)


Esta película de viajes en el tiempo sí que tiene un lado musical. Se trata sobre un tipo que construye una máquina del tiempo para viajar a los 70 e ir a un concierto de El ídolo, un cantante que ya está muerto. Cuando la escribí pensé en usar la música de José José y que mi protagonista fuera a un concierto en el que su voz todavía no estuviera arruinada, no obstante no pude pagar las licencias de sincronización de la música de José José y decidí inventarme a mi propio cantante: El ídolo. La canción en cuestión es del álbum El ídolo del 2009 de Adanowsky.




Pulso (2018)


Éste es un cineminuto que filmé en una noche en la que se fue la luz, usando sólo velas. Era un ejercicio mientras no tenía nada que hacer. Elegí Pulso, un tema del álbum homónimo que Bengala lanzó en 2006 sólo porque era la canción que se puso en el aleatorio de mi playlist.




Un beso al aire y un tiro al pecho (2017)















Si una banda definiera mi adolescencia sería División Minúscula. Todos conocen la canción del álbum Defecto perfecto del 2006. La elección fue muy ad hoc, pues se cuenta la historia de dos amantes que emprenden un último viaje juntos, para después regresar con sus respectivas parejas y nunca más volverse a ver.




Algo se está por romper (2017)


En 2017 participé en una edición del 48 Hour Film Project México, un rally que consiste en escribir, filmar, editar y entregar un corto en 48 horas... fracasé, no pudimos terminar a tiempo así que para sacarme esa espinita escribí este cortometraje que filmamos un mes después. El corto cuenta la historia de dos parejas que en simultáneo, están rompiendo. El título de viene de la canción incluida en el EP homónimo de Cahuenga del 2011.




El vértigo del desprendimiento (2016)

















Cuando hice este cortometraje todavía estaba estudiando, de hecho lo filmé en 2013, pero lo terminé tres años después. Al escribirlo quería que tuviera un aire de nostalgia y una canción que me daba esa sensación era El vértigo del desprendimiento de Le Baron, esa banda que salía en todos lados en el lejano 2007, cuando sacaron su álbum homónimo.




La noche de los corazones rotos (2015)


Éste fue mi primer trabajo fuera de la escuela y gracias a él obtuve mi primer empleo como director, haciendo publicidad. En cuanto al título, seré sincero: no recuerdo exactamente de dónde lo obtuve. Sé que vi un anuncio de una banda que lanzaría su álbum Night of the broken hearts mientras estaba editando mi cortometraje, pero no estoy seguro de que la canción que acompaña este texto sea aquella que vi en aquel lejano 2015, de cualquier manera, la canción es buena.



Sé que no podré vivir sin ti pero me gustaría intentarlo (2014)















Al salir de la universidad y un poco antes de comenzar el rodaje de mi primer largo, tuve la oportunidad de participar en una edición del extinto KinoKabaret México, un rally donde muchos cineastas se reúnen con el único propósito de hacer películas. En el marco del kino filmé este corto hecho en plano secuencia, cuyo título se desprende del álbum de Monocordio, Dos extraños del 2012, donde Fernando Rivera Calderón habla sobre su divorcio y empata ad hoc con mi corto.




Somnolencia (2014)
















La elección de este título es peculiar. Viene de una canción del álbum Frenología que la banda tapatía Telesis lanzó en el 2011, de la cual era fan en la universidad. No obstante, tiempo después de hacer el cortometraje descubrí que la canción no se llamaba Somnolencia sino Área de Wernicke. ¿La razón de la confusión? En aquel entonces las plataformas de streaming no existían, usábamos programas diversos para bajar música y ponerla en nuestros reproductores mp3 y así descargué esta canción, como Somnolencia.








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